La estética y la filosofía zen se impone cada vez más en nuestras vidas, llegando incluso a participar activamente en la decoración de nuestro hogar.

Según el Feng Shui, arte milenario chino que intenta utilizar los elementos a nuestro alcance para hacernos más favorables las energías del planeta, el color de las paredes de nuestro hogar es importantísimo ya que actúa como un factor psicológico determinante en la búsqueda del equilibrio y la armonía. Si eliges bien el color potenciarás tu estado de ánimo. Teniendo en cuenta tu forma de ser, tu fortalezas… así deberías elegir los colores que le van a tu casa.
El Feng Shui nos aconseja unos colores determinados para cada estancia de nuestra casa dependiendo de la función que tenga dentro del hogar. Y los divide en colores activos, pasivos y neutrales. Los activos son colores cálidos e incluyen el amarillo, naranja y el rojo. Los pasivos más fríos, brindan sensación de paz y frescura y los neutros, beiges, grises y blancos son aquéllos que proporcionan la transición entre las diferentes tonalidades.
En el dormitorio, este arte milenario nos sugiere ser prudentes con colores como el negro, verde oscuro, gris que puedan resultar demasiado fríos. Lo ideal son tonos rosa pálidos, ámbar o melocotón. También podemos utilizar colores neutros y blancos siempre y cuando se respire calidez en el conjunto de la decoración.

En el comedor, tonos cremosos, amarillos suaves, nos permitirán relajarnos. En la cocina, por ejemplo, deberíamos usar colores basados en la tierra -ocres, tejas, beige…, estimulan el placer de cocinar y evitan frialdad. En el recibidor coloca colores claros, luminosos, alegres que inviten a entrar con ganas.
También es cierto que el Feng Shui no obliga a poner colores que nos disgusten, intenta buscar el equilibrio para llegar a la armonía. Aunque también es verdad que en ocasiones el cambio tiene que ser radical para quitarnos los malos hábitos.
Es importante que tengas en cuenta la forma de ser de la persona o personas que van a ocupar la habitación. Debes evitar colores como los rojos, amarillos o anaranjados en personas hiperactivas o excitables. Si por el contrario tuvieras que elegir para una persona tímida o apática, tendrías que decidirte por colores cálidos para estimular su estado.

Te paso una útil guía para relacionar colores con personalidades:
Dinámicos: a las personas dinámicas, extrovertidas y con stress les sienta bien los azules y los tonos ocres.
Equilibrados: a los que son tranquilos, diplomáticos, hogareños… les ayudarán los blancos y verdes.
Detallistas: a aquellos que se pueden definir como refinados, observadores, algo introvertidos e inteligentes ponles azules y rojos
Sensibles: las personas emocionales, profundas, introvertidas y con tendencia a la depre le vendrán estupendamente los verdes y tonos tierra.
Inquietos: a los más innovadores, artísticos, divertidos y cambiantes les van los rojos y los blancos.
Todas las ciencias milenarias orientales desde la filosofía del Tao a disciplinas como el yoga, o el arte decorativo del Feng Shui se han puesto al día para mejorar nuestro bienestar por dentro y por fuera. Literalmente el Feng Shui significa viento y agua. Su misión es invitarnos a mejorar nuestra casa, aumentar el bienestar y atraer la suerte, pero de todo esto ya iremos hablando en próximos post…
Colores
,Feng shui
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COMENTARIOS (3)
quisiera saber el color ideal y consejos para un consultorio dental
Hola Imelda, te aconsejamos que leas el post publicado en la sección Consejos del Experto sobre iluminación en un consultorio dental, seguramente saques buenas ideas, esperamos haberte ayudado!!
Para mi este arte milenario, es eso un arte, me gustaria saber mas, pues aun teniendo muchos libros me gustaria, saber decorar bien la casa, el jardin, y que todo tubiera un equilibrio despues de tantas horas fuera trabajando. Enhorabuena por este pequeño articulo.