Está claro que en un dormitorio quien marca el estilo dominante de la habitación es el cabecero. Su ubicación determina la pared principal y enmarca la zona central de la estancia. Antiguamente quien poseía este papel era el dosel, pero debido a las, cada vez, más reducidas dimensiones del las habitaciones, se ha sustituido por este elemento plenamente decorativo, que ha cambiado a lo largo del tiempo adaptándose a las distintas corrientes de diseño que han ido surgiendo.

El cabecero es el centro de todas las miradas cuando se entra en una habitación, por eso hay que dedicarle el tiempo necesario, para que luzca como se merece.
En cuanto a los materiales encontrarás en el mercado, casi casi, de todo, hay una gran oferta. Los cabeceros de madera nos aportan un estilo clásico o rústico-rural, creando ambientes acogedores y entrañables. Combínalos con tejidos, te encantará el resultado. Estos cabeceros suelen ser con formas redondeadas. Si barnizas la madera responderá a una estética más sofisticada, mientras que los decapados acentúan el estilo provenzal.

Si prefieres el estilo colonial, debes saber que la fuerza del cabecero reside en los materiales con los que está hecho. Cañas de bambú, rafia, sisal, algas, maderas exóticas, cuerdas tejidas, el mimbre… Las dimensiones suelen ser mayores que en otros estilos.

Elige cabeceros tapizados si el romanticismo es tu estilo. Son apropiados, también, tanto para habitaciones juveniles e infantiles. Como verás, los tejidos juegan un papel importante a la hora de coordinar éstos con las demás texturas, cortinas, cojines, fundas… Son habitaciones de estética romántica y femenina pero también pueden ser retro, vanguardistas…depende de ti.
También te puedes decidir por una estética más moderna y actual en la que destacarán los cabeceros de piel, aportando elegancia y sobriedad al conjunto. En estos ambientes modernos se impone la horizontalidad, las líneas puras y rectas. El cabecero se extralimita a las dimensiones de la cama, ocupando también las mesillas. Y si además eres atrevida, puedes desplazar el cabecero ocupando sólo la parte central y una mesita, provocando que se descentre el cuadro estético y aportando dinamismo y movimiento.

Ejemplos en este sentido puedes encontrarlos en Emmebi Design, modelos como Océano o Enea son realmente preciosos.

Existen un sinfín de estilos e ideas, por ejemplo decorar la pared principal con pinturas, vinilos o papeles decorativos, resultando ambientes exclusivos, muy personales llenos de vida. Además de ser una opción para bolsillos escasos. Mira los modelos de vinilos de Todolifestyle, puedes crear un cabecero espectacular y no olvides echar un vistazo a Imagínatelo, sus ideas son geniales y además puedes combinar el cabecero con unas preciosas lámparas de pie pintadas haciendo juego.

Si el Mediterráneo está presente y te gusta la decoración ibicenca, debes saber que esta estética carece de cabecero externo, realizándolo en la misma pared de obra. Cualquier tipo de mueble de obra representa un estilo desenfadado e informal, que generalmente, va unido al sol, la luz y a las altas temperaturas.
Cada vez más se impone la decoración oriental, en la que predomina la altura exagerada del cabecero y la multitud de colores empleada en su decoración. Quizá una estética todavía algo atrevida para algunos de nosotros pero que puede resultar fantástica.

Para terminar este post te dejamos un link a Portobellostreet, otro de nuestros sitios preferidos, aquí encontrarás los mejores y más maravillosos cabeceros de cualquier estilo, el modelo vintage que hemos elegido es ideal, y el casual blanco una delicia…esta página es un must que debes incluir en tu agenda por si alguna vez quieres cambiar tu habitación… o cualquier estancia de tu hogar.

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Cabeceros
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